lunes, 5 de diciembre de 2011

Lo que hacemos con ella...

 La vida es lo que hacemos con ella

Es de noche, el reloj recien amanece a la medianoche del día de mi colación. Uno espera tanto algunas fechas que llegado el momento no sabe qué decir. Sin embargo, creo que estos días he sentido una sensación de libertad y de "dejar ir" las cosas. Siento que he culminado un  ciclo que no tiene que ver solo con la escuela secundaria sino con la relación profunda que he entablado entre mi Ser y este Pueblo.
Es de noche y navego en la web un rato. Pero necesito escribir esta nota para mí. Sospecho que este momento quizás sea importante... Dentro de un rato trataré de estudiar un poco para el exámen de la Facultad.
Sí, lo que siento es libertad y satisfacción.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Hair ♪ y una hermosa reflexión de GaGa

Noviembre se nos escapó...

Noviembre se nos escapó por las  pequeñas ventanas que abrimos para nuestros sueños.
De a poco comenzamos a vernos más fijamente, con el temor de perdernos.
¿Cómo se guarda un momento tan fugaz?
¿Sólo hay que dejarlo ir?
Dejar ir las cosas suena tan....Tan a eso, dijo Pauli.
He pasado días enteros de mi adolescencia soñando este momento. No sé si se parece al de mis sueños. Solo quería que la escuela termine, ser libre para otras cosas. Y esa libertad, esa libertad la conseguí dentro de la escuela. No fuera de ella. Conocer a esas maravillosas personas, aquellas que temí que me juzgaran, aquellos que temí perder...Eso me hizo aprender quien realmente te quiere no te juzga. 
No tendría ningún sentido salir del closet lejos de aquí. Creo que este camino fue el dificil, pero era mí camino. Debía tomarlo, y estoy orgulloso de haberlo hecho. Aquí, con las personas que quiero y siempre recordaré.
Con Mariano aprendí lo que es la complicidad, cada mañana en la escuela. Aprendí que es aquello de reír hasta morir. Supe qué es guardar un secreto. En las calles de este pueblo aprendí a odiar y amar, aprendí que estos son solo sentimientos. Aprendí que es el dolor. Aprendí lo que es soñar con los ojos abiertos en cada reunion de Pido la palabra y del Foro. Aprendí que es la literatura con cada silencio que se generaba en el Taller.
No sé, podría decir tantas cosas. Creo que todo se resume en algo...

En este pueblo aprendí quien soy...


miércoles, 30 de noviembre de 2011

Capítulo XI

Eran las 6:30 de la mañana y debíamos abordar el primer avión hacia Toronto, lo que nos hizo sentir bastante nerviosos. En otro compartimento, los empleados de la aerolinea colocaron nuestros instrumentos para nuestra comodidad.
En un principio, yo me iba a sentar con David. Pero en cuanto parpadee, este ya se habái sentado con la primer simpática chica que se le cruzó. De manera que no me quedó otra que sentarme con Bordelius, quien ni se mosqueó por mi presencia.
El viaje transcurrió en silencio entre nosotros, puesto que yo ni siquiera trataba de introducir ninguna conversación. En cuanto menos lo esperé, casi dormido escuché que la azapata anunciaba por el parlante, a todos los pasajeros, que debíamos ajustarnos los cinturones para aterrizar con seguridad.
Mientras veía la figura de aquel viejo entre dormido, preparandosé para el descenso, me preguntaba: ¿No está perdiendo el tiempo acaso? Sin embargo, allí estaba viajando a Toronto con nosotros. Algo nos unía.
Inmediatamente, aparté aquellas dudas y comenzamos a descender junto con otra gran cantidad de gente. En cuanto nos encontramos en tierra, Pierre exclamo:
-¡Chicos, acá estamos! ¡Toronto, preparate para Simple Plan! - Todos reímos.
Todo pasó muy rápido. Luego de dar unas pocas vueltas por la ciudad, sin alejarnos mucho del hotel, vovlimos. Era tarde y todos estabamos algo cansados por el viaje.
Y así me encontré en el Hotel, despierto mientras Jeff y David dormían, pensando. La música era mi alivio en momentos en que lo necesitaba, justo como aquel. Tomé mi teclado y me aproximé a un lugar en donde los demás no pudieran escucharme. Algunas notas comenzaron a hacerse presentes en mi mente. Las anoté rapidamente en un cuaderno, el cual guardé muy bien en uno de mis bolsos.
De repente, lo tenía a Jeff con la mano sobre mi espalda.
-¿Qué te pasa hermano?
-Nada, solo estoy algo meláncolico. Pienso en mi vida y...
-Y la música. - dijo sacandomé las palabras de la boca.
-¿Cómo lo sabes? - pregunté con sorpresa.
-Ja..Los chicos a los que enseño guitarra allá, sienten lo mismo hermano. Me lo dicen siempre. La música es especial.
Y en realidad la música es algo más que especial, pensé. No se ve, se siente. No todos saben lo que es tocar un instrumento o cantar y sentir la extraña sensación de percibir que naciste para ello. Además, el talento no es nada si sólo hace música por el dinero.
Eso y mucho más. ¡Sé me ocurrió la letra para mis notas sueltas!
Ahora, a anotarla.

Mica Grinovero and Kevin Jones

Capítulo X

La casa de Pierre era bastante lujosa. Después se preguntaban por qué nunca quería que fueran a mi pequeño monoambiente. Cuando entramos, se sintió un ambiente fresco. Los padre de Pierre no estaban, por lo que tranquilamente usurpamos los sillones de la sala de estar. Mientras nos acomodábamos, noté a Bordelius muy callado, lo que me hizo pensar mucho. Como ya había entrado en confianza con el viejo, me acerqué y le pregunté qué lo traía tan silencioso.
-Sólo pienso que quien haya sustraído el dinero deberá hacerse presente en Toronto.- Al escuchar aquello, todos comenzaron a prestarle atención.
-¿Y eso quiere decir que...?- preguntó Seb, sin finalizar su duda.
-Espere,- comenzó David, algo molesto- ¿acaso el "sospechoso" no puede estar aquí mientras nosotros estemos allá? - quiso convencer a los demás, pero el investigador planteó su postura.
-El sospechoso, sea quien sea, sabrá que en Toronto es más posible que accedan a sumas de dinero mayores. No querrá perderse esa oportunidad.- Todos nos miramos, sin querer darle la razón- Además, es probable que sea un fan.
-Eso no es tan probable- saltó enseguida Chuck- Si son nuestros fans, desean nuestro bien, ¿no?- nos miró.
-Bueno, nunca se sabe- continuó el viejo.
En realidad no sabíamos el por qué de nuestra insistencia en oponernos a que el viejo se quedara en Montreal.
-¡Estoy harto de ésto!- gritó David- Ese dinero no es tan importante como para seguir con ésto.- Todos asentimos. E incluso empezamos a decirnos entre nosotros. Bordelius nos dijo, desde su imperturbable calma:
-¿Tan poco vale para ustedes la verdad? Quizás lo que aquí se investiga no es sólo un robo.
Nos quedamos en silencio. La duda que nos plantó no parecía sólo un invento, sino que a parir de allí comenzamos a barajar las posibilidades de "más que un robo".
Jeff quiso saber que tenía el detective en mente.
-Cosas de viejo, nada más.- fue su única respuesta. De nada valió nuestra insistencia y enojos. No quiso soltar nada más.- Aún así, la determinación que estoy tomando, y escuchen bien, es de viajar a la ciudad de Toronto, con mis propios medios, para continuar con esta investigación, que ya les ha dado más de un dolor de cabeza.
No fue fácil convencernos de algo semejante. Al final de esa noche, Bordelius estaba incluido ya en el viaje.
Aquellas raras palabras que había pronunciado fueron un primer paso a la verdad.

Mica Grinóvero and Kevin Jones